BANASH arrancó en Medellín a inicios de 2026 y, la verdad, nunca tuvo intención de encajar en ningún estante. No es streetwear minimalista ni la ropa "urbana" que ves en cualquier vitrina de centro comercial. Es gótico, es oscuro, tiene actitud -- y eso no es una pose de marketing, es literalmente cómo se diseñó todo.
"No encajamos, nacemos del desorden" no es un eslogan bonito que se nos ocurrió para una campaña. Es lo que pasa cuando dibujás ángulos y goteos en vez de seguir una plantilla, cuando le ponés un cuervo posado sobre el wordmark porque tenía sentido, no porque quedaba "cool". Nada pulido de más. Nada corporativo.
Por qué gótico, por qué acá
En Colombia casi no existe streetwear gótico de verdad. Lo que hay se siente genérico, importado, o "alternativo" a medias -- como si nadie se quisiera comprometer del todo. Acá sí nos comprometemos: negro, blanco, y un vinotinto que aparece solo cuando tiene que aparecer, ni un pelo más.
Entropía, nuestra segunda colección, es la primera vez que esto se ve completo: tres crop tees, un sistema de mangas que nadie más está haciendo así, y un hoodie que todavía estamos terminando. Nada de esto se pensó para encajar. Se pensó para el desorden.
